Uno de los tópicos más utilizados en la ciencia-ficción es el de la lucha entre el género humano y el género artificial: robots o máquinas que han adquirido habilidades para subsistir en el entorno compartido con los humanos e, incluso, competir con éstos por los siempre escasos recursos naturales. Sin duda, pensar en la eficiencia que estas máquinas autónomas, pueden alcanzar frente a los biológicamente limitados seres humanos, nos pone los pelos de punta.
¡Menos mal que esto no es posible! pensamos aliviados, al salir de la sala de proyección en la cual acabamos de ver una película (Matrix, Terminator, etc.), de este género. En realidad, no nos hemos parado a observar nuestro entorno y a pensar detenidamente cómo funciona el mundo en el que vivimos, puesto que éste ya está en gran medida gestionado por máquinas “inteligentes”, programadas para actuar sin intervención humana. Más aún, se trata de una tendencia en constante crecimiento. En los últimos meses, varios estudios y ensayos difundidos por medios de gran reputación, se han ocupado de analizar sus consecuencias sociales y económicas:
- En McKinsey Quarterly, The programmer´s dilemma: Building a Jeopardy! champion, analiza las potencialidades y las limitaciones de la inteligencia de los ordenadores. En el artículo se describe el experimento Blue J, dirigido por IBM, y que consiste en la construcción de una máquina capaz de jugar a Jeopardy! (un concurso de televisión estadounidense con preguntas sobre historia, literatura, bellas artes, cultura popular, deportes, etc., en el cual a los concursantes se les presentan pistas en forma de respuestas, y deben dar sus respuestas en forma de una pregunta). El resultado del experimento, Watson, así llamado en honor al fundador de IBM, es un prodigio de la ingeniería puesto que, para poder desempeñarse con ciertas garantías de éxito en una partida de Jeopardy!, debe disponer de miles de algoritmos construídos a base de codificar los conocimientos de varias disciplinas científicas, para aprovechar la única ventaja que la máquina tiene frente al ser humano: la velocidad.
- The Wall Street Journal publica una entrevista con Marc Andreeseen (mundialmente reconocido por su papel como fundador de Netscape): Why Software Is Eating The World, en la cual describe cómo empresas nuevas, con habilidades competitivas fuertemente enraizadas en el software, van paulatinamente comiendo terreno a los actores tradicionales en todo tipo de sectores y mercados; incluso, en los que, a priori, podríamos calificar como “poco digitalizables”: automóvil, medicina, etc.
- Otro artículo de McKinsey Quarterly: The second economy, describe las características de una economía opaca al ser humano, dirigida por los algoritmos del software y ejecutada por máquinas dotadas de sensores y controladores digitales. El artículo pronostica que, en 2025 se alcanzará el punto de equilibrio, entre la economía tradicional consciente y esta otra nueva economía automatizada. También advierte de la existencia de potenciales brechas en la distribución de esa “riqueza oculta”, a favor de los colectivos mejor posicionados, es decir, aquellos capaces de adquirir las habilidades informacionales precisas para dirigir esa economía basada en el software.
- La anteriormente citada entrevista con Marc Andreeseen, también advierte del problema social derivado de la preponderancia del software en la economía: “Muchas personas en los EE.UU. y en todo el mundo carecen de la educación y las habilidades necesarias para participar en las grandes empresas nuevas que salen de la revolución del software. Este problema es aún peor de lo que parece, ya que se va a desplazar fuera del mercado laboral a muchos trabajadores en las industrias existentes. No hay otra solución a este problema que la educación, y tenemos un largo camino por recorrer.”
En InGaFor tenemos muy presente la creciente importancia de las habilidades digitales en todos los ámbitos de la economía. De ahí viene, por ejemplo, la insistencia (lo reconocemos, a veces, incluso, cercana a la pesadez) con nuestros alumnos, para que manejen y comprendan profundamente las herramientas docentes digitales que ponemos a su disposición. Si quieres que te expliquemos, con mayor detalle, qué oportunidades representa para tu carrera profesional esta nueva “economía del software”, no dudes en contactar con nosotros.






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