Tecnologías en la educación: aplicaciones móviles

Preparándonos para un mundo móvil

Cuando 1.000 millones de personas comparten un determinado tipo de dispositivos, ya no cabe hablar de una tendencia; hay que pensar profundamente en cómo esta situación puede afectar a cualquier negocio. Y es que, según previsiones elaboradas por la consultora Forrester, A billion smartphones require new systems of engagement, en 2016 los teléfonos inteligentes alcanzarán esa cifra.

Otra importante tendencia es que el mercado de aplicaciones móviles alcanzará en 2015 56.000 millones de dólares, desde los apenas 6.000 actuales, es decir, prácticamente se duplicará cada año.

Según Forrester, las aplicaciones moviles presentan una capacidad poco explotada hasta ahora, pero con mayor potencial que las más aparentes mejoras en usabilidad y disponibilidad. Se trata de la posiblidad de involucrar a clientes, socios y empleados en el uso conjunto de aplicaciones muy sensibles al contexto en el que deben operarar y de productos inteligentes, para ayudar a decidir y actuar de inmediato en momentos de necesidad.

Estos nuevos sistemas participativos son diferentes de los tradicionales sistemas informáticos transaccionales, que toman registro de las operaciones y mantienen en orden la contabilidad financiera.  Se centran en las personas, no en los procesos. Las aplicaciones son cada vez más sensible al contexto, posibilitadas por la nube, los sensores, el historial y los datos compartidos en aplicaciones sociales. Esto obliga a las empresas a reconsiderar cómo implementar aplicaciones para clientes, socios y empleados en torno a estas capacidades de participación mejoradas. Las aplicaciones móviles de las empresas no sólo deben tener capacidad para registrar datos, sino que, para aprovechar toda el potencial de la movilidad y las redes sociales, deben ayudar a la gente a realizar trabajos específicos en contextos particulares, conectar con otras personas y acceder a información en el momento exacto en el que están tomando decisiones.

Así, por ejemplo, en vez de simplemente escanear y redimensionar una pantalla del sistema de reservas de un hotel, para poder decir que es una aplicación móvil; un sistema realmente participativo basado en términales móviles inteligentes, debería saber que un cliente ha entrado en el hall de entrada, que es su primera vez en el hotel y, que, probablemente, quiera realizar el “check-in”; proceso que, de no estar completamente automatizado, debería realizarse con la máxima rapidez y comodidad posible. Mediante el uso de sistemas de localización en el dispositivo movil, el sistema debería saber cuando se entra en la habitación para dar, en ese momento, acceso al huésped a los servicios de habitaciones y de conserjería, opciones antes no accesibles en la aplicación, por no resultar necesarias en aquel momento.

Y todo esto no ha hecho más que empezar, …; por eso en InGaFor consideramos a las llamadas “habilidades digitales” un eje central de la formación y el desarrollo profesional de las personas que acceden a nuestros centros y actividades. Nuestra plataforma de teleformación es,  en si misma, un primer paso para incorporar a nuestra vida cotidiana, a nuestro trabajo y a nuestras costumbres, todas las tendencias y artefactos que esta “imparable digitalización” nos trae. Si quieres que te expliquemos con mayor profundidad qué consecuencias puede tener esta tendencia para tu evolución profesional, no dudes en contactar con nosotros.

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Tecnologías en la educación: previsiones 2012

Horizon Report es una iniciativa de New Media Consortium que elabora un completo estudio de prospectiva del uso de tecnologías en la educación. Los informes destacan una serie de elementos y cuestiones críticas a tener en cuenta en los próximos meses;  también enumera las tecnologías que se consideran relevantes, ordenadas por el plazo (corto, medio, largo) en el cual se considera que estarán plenamente integradas en la educación. El informe tiene carácter mundial y, por tanto, al aplicarlo al caso español, debe considerarse la posibilidad de que existan algunos retrasos en relación a otros países más adelantados.

En el informe Horizon Report 2012 Higher Education Edition, se enumeran las siguientes cuestiones significativas:

  1. Las personas demandan poder trabajar, aprender y estudiar donde y cuando quieran. Las dificultades que imponen los modos actuales de vida, para compatibilizar las exigencias familiares y profesionales, implican que el tiempo libre no siga las distribuciones temporales uniformes que suelen requerir los métodos tradicionales de enseñanza.
  2. Las tecnologías que usamos están basadas en la nube y en soportes descentralizados. Todos nos hemos acostumbrado a la idea de que nuestra información esté siempre disponible, simplemente accediendo a ella con un navegador de internet.
  3. El mundo se vuelve cada vez más colaborativo, lo cual implica cambios en la forma en que los proyectos de los estudiantes se organizan y estructuran, para adaptarse a los modos de trabajo incipientes en las organizaciones.
  4. La abundancia de recursos y relaciones fácilmente accesibles vía internet cambian el rol de los educadores. Las instituciones deben considerar el valor que aportan en un mundo en que la información está en todas partes. Dar sentido y filtrar lo creíble son cuestiones básicas en la actualidad.
  5. Los paradigmas educativos están cambiando para incluir el aprendizaje online, híbrido y los modelos colaborativos.
  6. Nuevo énfasis en el aprendizaje proactivo y basado en desafíos. La aproximación al aprendizaje activo se centra más en el estudiante, permitiéndole controlar en mayor medida su relación con las materias e implementar soluciones a problemas reales, locales o globales que logren implicarle.

El uso intensivo de tecnologías de la información en la educación ha sido, desde siempre, una prioridad estratégica en InGaFor. Esta prioridad y la experimentación continua con nuevas ideas y tecnologías, nos ha permitido alcanzar la posición de liderazgo competitivo que ostentamos actualmente en el mercado elearning. Contácta con nosotros si quieres ampliar esta información.

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Economía digital en un mundo conectado

Un reciente estudio del Boston Consulting Group, The Digital Manifesto: how companies and countries can win in the digital economy, predice que la economía digital se duplicará en 2016, convirtiéndose en un sector de actividad económica tan importante como cualquier otro.

Hace veinte años, la conexión a Internet era patrimonio de unas pocas personas, tecnológicamente capacitadas y residentes, casi con total exclusividad, en los países desarrollados. Hoy, Internet está casi literalmente en cualquier parte; en este período de tiempo se ha convertido en un bien de consumo masivo y se ha introducido en muchas actividades de nuestra vida cotidiana.

Estos son los principales cambios que se han producido en Internet:

  • Su centro de gravedad está cambiando. Internet se ha convertido en una herramienta interactiva y participativa. Se está pasando del acceso desde una única ubicación fija, a accesos ubícuos continúos desde multiples ubicaciones. También crece a pasos agigantados en los países emergentes; y es en estos países en los cuales se impulsa la innovación cada vez con más fuerza.
  • Ahora es una “Internet para todo”. IBM predice que en 2015 habrá mil millones de dispositivos conectados a Internet. Este hecho cambia radicalmente la forma en la que las empresas interactúan con sus clientes y gestionan sus cadenas de suministro. También permite a nuevas empresas atacar las bases fundamentales de las industrias tradicionales.
  • Ecosistemas. Varias empresas globales (Amazon, Apple, Facebook, Google, etc.) están intentando crear ecosistemas que capturen la mayor parte posible del valor de las interacciones de los internautas. En países como China y Rusia los actores predominantes son locales: Tencent y Yandex, respetivamente.
  • Genera un enorme valor económico. En las naciones G-20, la economía de Internet representa un 4,1% del PIB, USA$2,3 billones en 2010, más que las economías de Italia o Brasil. En algunas economías importantes, esta contribución ya llega a un 8% del PIB, impulsando el crecimiento económico y la creación de puestos de trabajo.
  • Se ha vuelto local. En un principio se pronosticó Internet como una fuerza globalizadora, y así está resultando. Pero, curiosamente, al mismo tiempo está potenciando extraordinariamente las conexiones locales. La experiencia de Internet se ha convertido en una característica innata de la vida cotidiana, reflejando características nacionales, así como influencias económicas, políticas y sociales específicas de los distintos paíse; permitiendo, además, vertebrar, de manera distinta, relaciones entre personas ubicadas en áreas geográficas muy próximas. Se mezcla, así, las caracterìsticas SOciales de Internet, con la fuerza de las interacciones físicas grupales LOcales; todo ello multiplicado por la posibilidad de interactúar y reconocer la presencia física en cualquier punto geográfico, mediante la conectividad MOvil. Algunos analistas han denominado a esta tendencia SOLOMO (SOcial – LOcal – MOvil)
  • Una nueva generación ha crecido en Internet. La Generación Y, también llamados “Millennials” tienen expectativas muy diferenciadas como empleados, consumidores y ciudadanos. Las protestas ciudadanas de la  “primavera árabe” y los movimientos de “indignados” en Occidente son sólo las manifestaciones más visibles del poder de estas generaciones, para dar forma a la sociedad y a la economía.

En los países desarrollados, Internet puede contribuir a retornar al crecimiento económico. En las economías emergentes, a crear el potencial que facilite el desarrollo económico y social. Pero el crecimiento de la economía de Internet no es un hecho inevitable, requiere que las empresas creen una cultura de la experimentación en la que sus empleados se sientan cómodos para testar rápidamente algunas de las ideas que desafían la ortodoxia dominante en la innovación y que los gobiernos no adopten restricciones normativas que ralenticen los progresos.

Ya desde el mismo momento de su creación InGaFor ha sabido leer las consecuencias sociales y económicas de los progresos tecnológicos. Nuestra apuesta por la formación digital y el desarrollo del conocimiento basado en redes sociales y personales es firme, tal y como se puede, por ejemplo, ver en nuestra oferta formativa a distancia. Contacta con nosotros si deseas más información sobre la evolución de las tendencias digitales.

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La innovación disruptiva

Ya en 1993, los autores Hammer y Champy definieron en su obra Reingenieria: Olvide lo que sabe sobre como debe funcionar una empresa !Casi todo esta errado! (Editorial Norma. 1994), la reingeniería como “revisión fundamental y rediseño radical de los procesos empresariales con el fin de provocar mejoras espectaculares en los rendimientos y resultados”. En este libro, el planteamiento fundamental es que la tecnología (fundamentalmente las TIC´s) permite hacer cosas de formas completamente distintas a cómo se vienen haciendo y que, por tanto, muchos de los paradigmas dominantes en muchos negocios pueden ser cuestionados y, en consecuencia, diseñar los procesos de trabajo para obtener valores radicalmente mejores a los anteriores para, así, ganar una posición competitiva dominante.

El libro en cuestión se convirtió en un best-seller y los proyectos de “reingeniería” proliferaron de tal manera que muchos de ellos terminaron en fracaso, sin haber alcanzado siquiera una mínima parte de los resultados inicialmente prometidos. Ambos autores publicaron, poco después, sendos libros en los que intentaban explicar el motivo de tantos y tan sonados fracasos: Champy, en Reingeniería de la dirección: el imperativo del nuevo liderazgo, postulaba que las empresas son entidades complejas y que, por tanto, cambios en una de sus partes pueden llevar a consecuencias imprevisibles e indeseadas en otras, siendo la dirección la que debe velar por la coherencia global del sistema y en dónde, en consecuencia, deben centrarse los esfuerzos de reingeniería. Por su parte, Hammer en La revolución de la reingeniería: un manual de trabajo, insiste en sus planteamientos iniciales, proporcionando consejos adicionales sobre el proceso de implantación.

Aunque la llamada “innovación disruptiva” aparece como un concepto nuevo, en realidad se parece mucho a la antigua “reingeniería”. Ambas buscan resultados espectaculares, las dos se apoyan fuertemente en la tecnología y las dos requieren de importantes cambios organizativos para construir procesos eficientes, que permitan rentabilizar las prestaciones extraordinarias aportadas por la tecnología. En cierta forma, el llamado “pensamiento inductivo”, es decir, la capacidad de reconocer un problema e imaginar una poderosa solución para solventarlo, constituye el nexo común a ambas metodologías. Sin embargo, algo si ha cambiado drásticamente desde el año 1993 hasta hoy en día, y es que las posibilidades reales de las tecnologías actuales son muy superiores a las existentes en 1993, básicamente en tres grandes campos de intervención:

  • Posibilidad de comunicar entre sí cualesquiera dos elementos materiales, con independencia de su ubicación geográfica. Es decir, todo lo que tiene que ver con las tecnologías de la información y las comunicaciones.
  • Posibilidad de cambiar las características químicas de los elementos materiales. Es decir, todo lo que tiene que ver con las biotecnologías.
  • Posibilidad de cambiar las características físicas de los elementos materiales. Es decir, todo lo que tiene que ver con las nanotecnologías.

Con todas estas posibilidades a nuestro alcance, nuestra capacidad para diseñar y construir soluciones poderosas a nuestros problemas, aumenta de forma importante, pero también disminuye la posible permanencia en el tiempo de las soluciones adaptadas. La capacidad relevante ya no es el “pensamiento inductivo”, sino la habilidad para diseñar continuamente soluciones nuevas, disruptivas y poderosas; es decir, la adaptabilidad. (Véase, por ejemplo: Adaptabilidad: clave para la generación de ventajas competitivas).

En InGaFor sabemos de las muchas oportunidades que ofrece el entorno socioeconómico de nuestros días; también sabemos de las dificultades para aprovecharlas; entre ellas la nada despreciable cuestión de obtener la financiación necesaria. Por ello, queremos capacitar de forma integral a nuestros alumnos para que puedan adquirir las nuevas habilidades necesarias para desenvolverse en este mundo tan cambiante, y, así, mejorar  continuamente su posicionamiento profesional y su empleabilidad. Si quieres ampliar la información a este respecto, contacta con nosotros.

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La educación siempre compensa

Según un excelente análisis: Muy malos tiempos para los menos educados, publicado en Nada es Gratis, por primera vez en nuestra historia, desde el último trimestre de 2011, el número de ocupados con estudios superiores supera al de ocupados con estudios de nivel bajo.

Es más, se trata de una tendencia a largo plazo, puesto que la tasa de ocupación de las personas con únicamente estudios primarios, se ha deteriorado en todas y cada una de las crisis económicas recientes, sin que se recupere en las épocas de bonanza. Esta tendencia ya fue, en su día, enunciada por el gurú del management Charles Handy, bajo la fórmula 1/2 x 2 x 3, que significa que a futuro trabajaran la mitad de las personas, cobrando salarios dobles a los actuales, pero que serán triplemente productivas.

Probablemente, una sociedad no se pueda permitir una desigualdad semejante a la enunciada por Handy; sin embargo, la economía avanza hacia posiciones en las que la desigualdad será cada vez más acusada, siendo, sin duda, la variable “habilidades” la que más influencia tendrá en la misma (La OCDE ha publicado recientemente un estudio sobre las relaciones entre el crecimiento y la desigualdad: Growing Unequal? Income Distribution and Poverty in OECD Countries. Existe un resumen en español de las conclusiones del estudio en: http://www.oecd.org/dataoecd/60/44/41547484.pdf)

Las implicaciones desde el punto de vista indiviual están claras: la educación siempre compensa; más aún si la educación recibida ha sido diseñada teniendo en cuenta las habilidades que a futuro más se demandarán (véase, por ejemplo: ¿Cómo conseguir las habilidades que se precisan en una empresa?). En InGaFor tenemos siempre presente la futura empleabilidad de nuestros alumnos; por eso nuestras metodologías didácticas se basan en la aplicación sistemática de las habilidades básicas del conocimiento (véase, por ejemplo, Nuevas habilidades laborales). Contacta con nosotros si quieres que te ampliemos esta información.

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La necesidad de pensar y actuar de forma sostenible

Recientemente, la ecología y los negocios han ido acercando sus anteriormente incompatibles posturas. La ecología ha entendido que la economía es la base de nuestras modernas sociedades, y los negocios empiezan a asumir que el uso de recursos naturales no renovables tiene un coste “social” que, aunque ser que no esté repercutido en la actualidad en forma de impuestos o tasas disuasorias, debe tenerse en cuenta, puesto que los consumidores empiezan a penalizar en sus decisiones de compra el uso de recursos no renovables.

El tema es aún más importante si se piensa que, desde ahora hasta el 2030, más de 3.000 mil millones de personas se incorporarán a los mercados de consumo, cifra espeluznante si se tiene en cuenta que, en la actualidad, se calcula en 1.800 millones de personas (para más información véase, por ejemplo, La nueva clase media). Para estas magnitudes de los mercados globales, muchos de los productos que actualmente conocemos no serán viables, puesto que las materias primas precisas pueden, sencillamente, no existir, o alcanzar un precio tan elevado, que dificulte su consumo masivo.

De la intersección entre los tres factores anteriores, gráficamente representada en la figura de cabecera, surge el concepto de sostenibilidad, el cual, dado su carácter integrador es aceptado y compartido por los diferentes agentes sociales y económicos. Un ejemplo de la fuerza que el concepto tiene cara al desarrollo futuro, es el estudio periódico anual que realizan el Boston Consulting Group y la MIT Sloan Management Review, ambas las dos consideradas como entidades de referencia en los negocios internacionales.

El tercer estudio, publicado en formato de artículo con el título Sustainability nears a tipping point, presenta algunos interesantes datos:

  • El 67% de las personas participantes considera la sostenibilidad críticamente importante para la competitividad, en los mercados actuales.
  • En el 70% de las empresas participantes en el estudi, la sostenibilidad forma parte de la agenda de temas en los que se deben tomar decisiones.
  • Un 31% de las personas participantes indica que sus empresas están actualmente obteniendo beneficios de la sostenibilidad.

En InGaFor contemplamos la sostenibilidad como uno de los campos de conocimiento horizontales que los directivos de hoy en día deben adquirir. Nuestros programas formativos y nuestras metodologías didácticas incorporan la visión holística de procesos, tecnologías y personas que se precisa para incorporar las ideas de la sostenibilidad a las estrategias empresariales; por supuesto, adaptadas a nuestro entorno más cercano. Contacta con nosotros si quieres ampliar esta información.

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Adaptabilidad: clave para la generación de ventajas competitivas

Según las teorías clásicas de administración y dirección de empresas, las estrategias empresariales han de orientarse a la obtención de ventajas competitivas sólidas y duraderas, las cuales, a su vez, permitan a la empresa conseguir rendimientos superiores. Por su parte, la capacidad de una empresa para generar estas ventajas competitivas está relacionada con su rendimiento organizativo, con sus fortalezas y debilidades y con la forma en la que explota los activos de los que dispone.

Sin embargo, el mundo actual es muy distinto de aquel en el que dichas teorías fueron formuladas y experimentadas. El desarrollo vertiginoso de las comunicaciones; los servicios disponibles gracias a la internet de banda ancha y la creciente digitalización de los objetos que nos rodean, son algunos de los importantes cambios que han ocurrido y que, a su vez, provocan cambios sociales y económicos a los que las empresas deben adaptarse, si quieren satisfacer óptimamente las necesidades de los clientes. Por ejemplo, el escaso desarrollo de los servicios bancarios en el continente africano, ha provocado que, en estos momentos, África lidere la banca móvil a nivel mundial y, por tanto, la presencia en África se convierte en un aspecto esencial para el desarrollo de la banca en movilidad; es más, la tendencia pone, incluso, en entredicho, la futura existencia de dos sectores diferenciados: la banca y la telefonía móvil, puesto que entra dentro de lo posible que, a medida que se van desarrollando productos y servicios nuevos, las fronteras entre ambos se difuminen.

Todo lo anterior revela un entorno en el cual ya no es suficiente con que las empresas sean buenas en hacer determinadas cosas, lo que realmente se precisa en que sean buenas en aprender a hacer cosas nuevas. En un artículo publicado en Harvard Business Review: Adaptability: the new competitive advantage, dos socios del Boston Consulting Group proponen cuatro capacidades que distinguen a las empresas adaptables:

  1. Capacidad para leer las señales del entorno y actuar en consecuencia. Consiste en ser capaz de recibir y, sobre todo, interpretar, información procedente de múltiples y variados orígenes, para formular planes de actuación consecuentes con los cambios detectados.
  2. Capacidad de experimentación. Consiste en construir prototipos, pilotos y productos demostrativos que permitan probar, lo más rápidamente posible, nuevos conceptos de generación de valor hacia los clientes. En definitiva, se trata de seleccionar lo mas eficientemente posible, las opciones ganadoras, tanto para disponer del mayor número de éstas posible, como para evitar destinar recursos no recuperables a las opciones no ganadoras.
  3. Capacidad de gestión de sistemas complejos. Los entornos económicos cambiantes de hoy en día requieren que múltiples agentes sean capaz de colaborar entre sí; mas aún, la colaboración ha de ser efectiva y económica, casi intuitiva. Las capacidades que se precisan para gestionar estos entornos multicompañía son distintas a las que se requerían para gestionar y controlar relaciones cliente-proveedor clásicas.
  4. Capacidad para movilizar recursos. Se refiere, fundamentalmente, a los recursos humanos, precisamente aquellos que resultan más difíciles de involucrar correctamente en un proyecto empresarial, pero que van a ser los encargados de desarrollar las tres capacidades anteriores.

En InGaFor sabemos de la importancia de adoptar estrategias flexibles y de desarrollar mecanismos adaptativos para reaccionar rápidamente ante cambios en el entorno. Por ejemplo, en este mismo blog, te ofrecemos (ver apartado Enlaces de interés general) una recopilación de noticias y tendencias elaborada por nuestro equipo docente, para que puedas detectar evaluar y detectar señales que indiquen cambios en los distintos sectores económicos y, consecuentemente, oportunidades de desarrollo económico.

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Aprender programación en la escuela

La masiva digitalización, hacia la que progresan de manera imparable, tanto nuestra economía como nuestra sociedad, provoca que nos tengamos que plantear cuál es el papel que debe jugar la educación para proporcionar las habilidades que precisaremos a futuro, tanto como ciudadanos como trabajadores.

Dado el carácter transversal de estas tecnologías, empiezan a aparecer voces cualificadas que piden con insistencia la incorporación de la informática a los curriculums formativos y, por supuesto, desde las edades más tempranas posibles.

Así, por ejemplo, The Guardian propone en Teach children how to write computer programs:

“Estamos en una era donde la informática es el nuevo latín. De la misma forma en cómo el latín sustenta una amplia variedad de conocimientos, la informática no se reduce a la programación; también tiene que ver con el  análisis y resolución de problemas, con la física y con la codificación. También está relacionada con la creación de contenido digital y de propiedad intelectual y, por supuesto, con la creación de valor en la economía digital. Tenemos que conseguir que la informática sea relevante para los niños y mostrarles cómo puede ayudarles a crear asombrosos contenidos y producir valor, para ellos y para su país.”

Enrique Dans, uno de los más acreditados y populares profesores de tecnología para los negocios, se hace eco de la propuesta de The Guardian y en Niños que programan se pregunta: “¿Qué beneficios pueden extraerse de una generación de niños que terminan el colegio con habilidades de programación aprendidas de una manera natural?”. Para pensárselo, sin duda.

En InGaFor estamos convencidos de que adquirir habilidades básicas de manejo de las herramientas informáticas y telemáticas, es una necesidad universal. Por eso, procuramos que todas nuestras acciones formativas incorporen, siquiera sea en parte, alguna actividad que requiera que nuestros alumnos ejerciten sus habilidades digitales. Esperamos, con esto, aportar nuestro granito de arena al desarrollo sostenible de nuestra economía y nuestra sociedad.

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Tendencias de futuro en la enseñanza

Las nuevas tecnologías, fundamentalmente las tecnologías de la información y las comunicaciones, están cambiando drásticamente la forma en la que es posible aprender. El uso y la difusión masiva de Internet,  junto con la aparición de herramientas que permiten a los usuarios administrar su propio contenido, han hecho que cada vez exista mayor información a nuestra disposición y que, consecuentemente, la capacidad más relevante empiece a ser la de interpretar el conjunto de la información disponible.

El escenario que se plantea, amenaza fuertemente la forma en la que, hasta la actualidad, se ha entendido la enseñanza. Según MindShift, un portal web en el que se explora el futuro del aprendizaje, habrá que tener muy en cuenta tres grandes tendencias de futuro en la enseñanza: Three trends that define the future of teaching and learning.

1.- Colaboración.

Compartir información y conectarse con otras personas – tanto si las conocemos personalmente como si no – ha demostrado ser una poderosa herramienta en la educación. Los estudiantes colaboran entre sí, a través de las redes sociales, para aprender más sobre temas específicos, para poner a prueba sus ideas y teorías, para aprender la realidad y para medir opiniones de los demás. A su vez, los docentes organizan redes colaborativas para intercambiar métodos, herramientas y experiencias.

2.- Uso intensivo de la tecnología.

Los lápices y bolígrafos aún se emplean de forma masiva en la enseñanza, pero, los educadores con visión de futuro, empiezan a descubrir otras herramientas interactivas para captar la atención de sus alumnos. Así, por ejemplo, se diseñan programas escolares alrededor del uso de videojuegos. La creación multimedia es otra importante novedad en la educación, que ha sido impulsada por la tecnología. La multimedia está presente en nuestra vida, y cuanto más capaces sean los estudiantes de crear y comunicarse mediante multimedia, más y mejor relacionados estarán con el mundo del trabajo.

3.- Mixtura – mezclas (“blended”)

Se combina de múltiples y diversas maneras la enseñanza tradicional en el aula, con las posibilidades que ofrece la tecnología, para aprender desde distintas ubicaciones geográficas y en distintos momentos.

¿Qué implican estas tendencias?:

  • Cambian las relaciones entre profesores y alumnos, a medida que unos aprenden de los otros.
  • La función de los docentes pasa de ser dueños de la información a convertirse en facilitadores y guías del aprendizaje.
  • Los educadores descubren diferentes maneras de utilizar el tiempo de clase.
  • Se descubren maneras para que los estudiantes más introvertidos participen en las discusiones online del aula.
  • Se pueden utilizar diferentes enfoques de enseñanza en la misma clase.
  • Los estudiantes reciben una perspectiva global.

En InGaFor tenemos muy pendientes las tres tendencias anteriormente descritas. Nuestra apuesta por la formación e-learning y b-learning es decidida; incorporamos continuamente herramientas y metodologías didácticas de carácter colaborativo y, todo ello, por supuesto, fuertemente basado en las tecnologías de la información y las comunicaciones. No dudes en contactar con nosotros, si quieres conocer de primera mano las razones por las cuales creemos que InGaFor es, y será, uno de los actores principales del mercado de la formación.

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