Competencias digitales, empleabilidad y desarrollo

El Instituto de Prospectiva Tecnológica [IPTS], uno de los siete institutos que conforman el Centro Común de Investigación de la Comisión Europea, ha puesto en marcha un estudio para desarrollar y extender el concepto de competencias digitales.

Hoy día, la competencia digital debe entenderse como un concepto más amplio que el tradicional relacionado con el manejo de las herramientas disponibles. La abundancia de información actual, junto con la existencia de múltiples opciones simultáneas, prácticamente en todos los campos de actividad de una profesión, hacen que las competencias clásicas de alto nivel, como el análisis de problemas o la formulación de hipótesis, deban, a su vez, complementarse con una capa de habilidades digitales que refuercen o amplifiquen su potencialidad.

En el estudio preliminar realizado por el IPTS Mapping Digital Competence: Towards a Conceptual Understanding, se plantea una organización de las competencias digitales en conocimientos, habilidades y actitudes compatible con el Marco Europeo de las Cualificaciones. El nivel más alto en cada una de las competencias identificadas en el estudio se alcanza en el estadio denominado “Personal Objectives”, en el cual las personas son capaces de integrar los entornos digitales en su vida diaria.

Las competencias digitales se convierten, por tanto, en un área horizontal aplicable a todos los sectores económicos y a la gran mayoría de las profesiones y en un área de aprendizaje que todas las personas deberán desarrollar, si no quieren verse abocadas a entornos discriminatorios por su falta de aptitudes digitales. Conscientes de esta realidad, todos los cursos y módulos formativos que se imparten en InGaFor, tienen como principal objetivo el desarrollo profesional de las personas que en ellos participan, prestando especial atención ya no sólo a los conocimientos digitales que se deben adquirir, sino también a las habilidades personales que pueden contribuir a dicho desarrollo. Tanto es así, que nuestras propias metodologías didácticas, elearning y blearning, impulsan al alumno hacia la integración de las herramientas telemáticas en su propio aprendizaje.

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Herramientas colaborativas para la mejora de la productividad

Hoy día, la frontera de la capacidad productiva humana es el poder de la colaboración, es decir, la capacidad de las personas para trabajar juntas más allá del alcance de pequeños grupos. Las tecnologías actuales tienen el potencial de permitir niveles muy diferentes de rendimiento en los negocios, pero sólo cuando se acompañan de un rediseño reflexivo del propio modelo de negocio. (Fuente: Collaboration Will Drive the Next Wave of Productivity Gains)

Las redes sociales y otras tecnologías similares han cambiado de forma importante las reglas acerca de cómo se comunican las personas y, como consecuencia directa, cómo se las puede organizar para conseguir una meta común (por ejemplo, para un negocio o para alcanzar los objetivos de una organización sin ánimo de lucro). El correo electrónico sustituyó de forma efectiva a muchas comunicaciones telefónicamente soportadas, gracias a que eliminó la necesidad de que emisor y receptor coincidieran en un determinado espacio de tiempo. De la misma forma, las redes sociales están empezando a sustituir (En los Estados Unidos, Facebook está, en gran medida, suplantando al e-mail y a los mensajes de texto como la principal herramienta para comunicarse con los amigos. Fuente: Accenture Technology Vision 2012) al correo electrónico, gracias a que incorporan a la comunicación características distintivas que los usuarios valoran, aunque muchas veces lo hagan de forma inconsciente.

Por ejemplo, las redes sociales eliminan, gracias a la posibilidad de definir a quién seguimos, el problema de las comunicaciones no deseadas; el microblogging (Twitter, por ejemplo) facilita la lectura al obligar a condensar en 140 carácteres los mensajes, se permite a cualquier persona comunicar con personas absolutamente desconocidas, se generan mecanismos informales de colaboración grupal, se forman espontáneamente grupos de interés y, para mayor abundancia, los dispositivos móviles de última generación (smartphones, tabletas, etc.) permiten acortar los plazos de respuesta que todos los métodos de comunicación asíncrona introducen. Y todo esto es sólo la punta del iceberg, los usos obvios y generalizados, puesto que continuamente se descubrien (muchas veces casi sin planteárselo) nuevas aplicaciones no pensadas de forma inicial.

La repercusión al mundo de las organizaciones es tremenda. No se trata de que todas las empresas deban rápidamente crear cuentas en Facebook y en Twitter para acercarse a sus clientes (el mensaje es similar a cuando empezaron a aparecer las páginas web corporativas; se prometieron millones de visitas que luego nunca llegaron, en gran parte debido a que las informaciones que se ofrecían no eran las que los potenciales visitantes realmente querían); se trata, más bien, de aprender a ver las tecnologías sociales como el catalizador que está cambiando las formas en que los clientes, empleados y socios (personas, en definitiva) utilizan la tecnología para comunicarse e interactuar con el mundo que les rodea. Y no es un proceso brusco, no se puede adoptar por decreto o por decisión estratégica; las personas deben acostumbrarse a las nuevas herramientas y, de la misma forma que a caminar se aprende caminando, a comunicar se aprende comunicando, poco a poco y descubriendo continuamente nuevas opciones y posibilidades.

En InGaFor tenemos muy presente la creciente importancia de las habilidades digitales en todos los ámbitos de la economía. De ahí viene, por ejemplo, la insistencia (lo reconocemos, a veces, incluso, cercana a la pesadez) con nuestros alumnos, para que manejen y comprendan profundamente las herramientas docentes digitales que ponemos a su disposición. Si quieres que te expliquemos, con mayor detalle, qué oportunidades representa para tu carrera profesional esta nueva “economía del software” (algunos autores también la denominan “economía de la atención“), no dudes en contactar con nosotros.

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La economía de Internet

La consultora Boston Consulting Group ha elaborado un informe muy interesante sobre las consecuencias económicas que acarrea el uso de internet: From High-Web to No-Web: Opportunities for Small and Medium Enterprises

El estudio, para el que se han realizado más de 15.000 encuestas entre empresas de todo el mundo, clasifica las empresas en cuatro grupos:

  1. Alto uso de internet: empresas que utilizan una amplia gama de herramientas de Internet para comercializar, vender, y dar soporte a los clientes, interactuar con los proveedores y proporcionar autonomía a sus empleados.
  2. Medio uso de internet: empresas que venden o difunden productos o servicios en línea.
  3. Bajo uso de internet: empresas que tienen un sitio web o presencia en redes sociales
  4. Nulo uso de internet: empresas sin web ni presencia alguna en Internet.

Con esta agrupación, los resultados son espectaculares. Las empresas que realizan un uso de internet más intensivo tienen mayores crecimientos; obtienen mejores rentabilidades y crean más empleo.

El estudio identifica cinco factores a los cuales pueden atribuirse estos resultados:

  1. Expansión geográfica. Internet crea un mundo sin fronteras para muchas PYME, lo que les permite competir con empresas multinacionales mucho más grandes, por el acceso a mercados antes fuera de su alcance.
  2. Mejora del marketing. El marketing online ofrece mayor alcance y retornos medibles. También proporciona datos valiosos sobre los consumidores y sus preferencias, lo que permite dirigir expresamente la publicidad y las ofertas.
  3. Mejores interacciones con el cliente. Los medios sociales permiten a las empresas participar en tiempo real de diálogos con los clientes, no sólo para aumentar las ventas, sino también para fomentar la lealtad e incluso para ayudar a crear, perfeccionar y mejorar productos y servicios.
  4. Aprovechamiento de la nube. Las PYME pueden acceder a herramientas sofisticadas, a menudo basadas en la nube, para mejorar una amplia gama de funciones, incluyendo la gestión de relaciones con clientes, gestión de la información y de los pagos de los clientes. Como resultado, estas compañías pueden crecer rápidamente sin necesidad de grandes inversiones en infraestructura.
  5. Más fácil y más rápida contratación de personal. Las opciones de reclutamiento disponibles en la actualidad son más potentes y menos costosos que nunca antes, lo que permitirá a las PYME aprovechar los mercados de talento global.

Internet se ha convertido en una tecnología básica para hacer negocios., con lo cual las personas deben ser capaces de utilizar estas herramientas de la manera más eficiente posible. No es de extrañar, por tanto, que la adquisición de habilidades digitales mejore la empleabilidad.

En InGaFor, además de realizar cursos específicamente dirigidos al aprendizaje de herramientas digitales, nos hemos concentrado en desarrollar programas formativos que, al mismo tiempo que proporcionan la actualización de competencias que se necesita en el presente, incorporan otras habilidades y conocimientos más generales, para permitir a empresas y trabajadores enfrentarse a los retos que el futuro les pueda deparar. Las metodologías didácticas que incorporamos a nuestros cursos de teleformación incorporan, de forma natural, la necesidad de realizar pequeñas tareas digitales y así, conseguir mejorar espontáneamente el nivel de alfabetización digital de cada alumno. No dudes en contactar con nosotros si quieres que te ampliemos la información relativa al impacto de las tecnologías digitales en el trabajo.

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¿Es que las empresas no quieren vender?

Pedro Rodríguez

Marketing Coach en OCÉANO Consultores

Colaborador de InGaFor

 

En los tiempos de crisis que corren podría parecer absurdo plantearse esta cuestión pero no deja de sorprenderme cada vez que un cliente, alumno o amigo comparte conmigo sus experiencias y acaba surgiendo esta reflexión en forma de pregunta.

Tenemos la sensación en demasiadas ocasiones de que las empresas y las personas que las representan parecen no tener interés por vendernos sus productos o servicios.

Resulta increíble con la que está cayendo que las empresas se permitan el lujo de dejar escapar el bien más preciado y escaso para ellas: sus clientes.

Pero es una realidad con la que nos encontramos todos los días.

No hay más que ir a tomar un café a la cafetería de la esquina y darnos de morros con la cruda realidad en forma de camarero o camarera malencarado, más pendiente de lo que dice Ana Rosa Quintana en la tele que de lo que le pedimos y que, como tema de conversación favorito, nos hablará de lo mal que están las cosas o de lo descontento que está en su trabajo.

Los clientes estamos deseosos de relacionarnos con vendedores que nos alegren el día, que nos regalen una sonrisa cuando nos atiendan y que nos ayuden a identificar nuestras necesidades y nos propongan productos o servicios que las satisfagan.

Se estima que los seres humanos necesitamos cinco emociones positivas para contrarrestar una emoción negativa y, lamentablemente, somos bombardeados constantemente por estas últimas.

Esta es una gran oportunidad para todos aquellos que tenemos claro que lo primero que define a un buen vendedor es que le gusta lo que hace.

En esa búsqueda de emociones positivas me resulta muy complicado creer que alguien va a poder emocionar a sus clientes si el o ella no es el primero que se emociona con aquello que hace.

Si echamos la vista atrás y recordamos cuando éramos niños, esa fue precisamente una de las primeras cuestiones a las que tuvimos que dar respuesta, ¿qué quieres ser de mayor?

Seguramente en aquel momento no nos resultó nada complicado identificar aquello que realmente nos apasionaba y por lo que estábamos dispuestos a sacrificarnos para conseguirlo. A lo mejor es el momento de retomar esas viejas preguntas con la intención de identificar a las personas que obtendrán los mejores resultados en aquello que hagan.

Reformulando el eslogan de una conocida marca de coches alemana, la primera pregunta debería de ser ¿te gusta vender?

¿Por qué es inevitable una revolución tecnológica en la educación?

El informe del Boston Consulting Group Unleashing the Potential of Technology in Education analiza profundamente el impacto que las nuevas tecnologías pueden tener en el campo de la educación, tanto desde el punto de vista de las organizaciones prestatarias de servicios educativos como desde la perspectiva de los estudiantes y consumidores destinatarios de dichos servicios.

Se trata de un informe elaborado más desde la perspectiva social y económica que desde la tecnológica, lo cual representa una aportación relativamente inusual en este tipo de informes prospectivos sobre el futuro de la educación.

Entre otras cuestiones, el informe identifica cuatro factores socioeconómicos que, según los autores, provocan que el cambio tecnológico en la educación sea inevitable:

  1. Está aumentando el número de empresas focalizadas en el desarrollo de tecnologías para la educación.
  2. La innovación tecnológica educativa progresa a un ritmo acelerado.
  3. Aumenta la presión de la opinión pública sobre el coste y el rendimiento de la educación pública.
  4. La tecnología penetra cada vez más intensamente en la vida cotidiana de los niños.

InGaFor ha apostado decididamente por la innovación desde sus inicios. Desde la innovación continua en metodologías didácticas hasta la propia impartición de programas docentes específicamente orientados a la gestión de la innovación. Si quieres conocer con mayor profundidad estos productos, no dudes en contactarnos.

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Nuevos perfiles profesionales: “captador de tendencias”

Un estudio realizado por la Fundación Audiovisual de Andalucía y la Universidad de Sevilla (http://www.fundacionava.org/pages/articulos.php?tip=Acciones&sec=formacion&id=2445) ha identificado 56 nuevos perfiles profesionales relacionados con las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones. Entre estos 56 perfiles se encuentra el de “captador de tendencias”.

La identificacion y análisis de las tendencias que puedan afectar a la futura actividad de una organizacion es uno de los elementos que, hoy, se consideran fundamentales en los sistemas de innovación. Sin embargo, hay que evalúar cuidadosamente cada una de las propuestas; actitudes como “cuántas más mejor” o “por si acaso” suelen ofrecer parcos resultados en este tipo de actividades. La reacción de una organización a una tendencia que se haya considerado importante va a representar una dedicación significativa de recursos y, muy probablemente, un impacto estratégico importante, por lo cual debe ser previamente analizada con cautela pero, al mismo tiempo, con profundidad. El “captador de tendencias” no sólo debe conocer exhaustivamente las fuentes a monitorizar continuamente en busca de cambios, también debe conocer profundamente la organizacion a la que sirve, para no  confundir a ésta con informaciones redundantes o de poco interés.

En InGaFor tenemos muy presente la creciente importancia de las habilidades digitales en todos los ámbitos de la economía. De ahí viene, por ejemplo, la insistencia (lo reconocemos, a veces, incluso, cercana a la pesadez) con nuestros alumnos, para que manejen y comprendan profundamente las herramientas docentes digitales que ponemos a su disposición. Si quieres que te expliquemos, con mayor detalle, qué oportunidades representa para tu carrera profesional esta nueva “economía del software”, no dudes en contactar con nosotros.

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Se necesitan emprendedores para levantar la economía española

“Aunque pueda resultar sorprendente, la coyuntura actual presenta excelentes oportunidades para emprender. Con el panorama laboral actual el coste de oportunidad de emprender ha descendido considerablemente. Las empresas cuentan con la generación de jóvenes mejor preparados de la historia; la crisis presenta oportunidades de negocio en torno a la optimización de capacidad ociosa (e.j. modelos peer to peer como SocialCar) o de valor (e.j. comparadores de seguros) y es que la crisis aguza el ingenio.” Fuente: Cinco Días; La Ley de Emprendedores no es toda la panacea.

En la opinión de muchos expertos, las crisis no son más que la necesaria adaptación de los modelos económicos a los cambios sociales y tecnológicos que se producen en nuestro entorno. Cuando existen circunstancias económicas que implican que determinados modelos de negocio se vuelven inviables, se produce un desplazamiento de los recursos invertidos en los modelos obsoletos hacia los innovadores.

Así, por ejemplo, la aparición del procesador de textos provocó la desaparición de las máquinas de escribir y, con ellas, la obsolescencia de los elementos fabriles, la maquinaria y las habilidades mecánicas necesarios para construirlas. La necesidad de escribir no sólo no desapareció, sino que, incluso, aumentó gracias a la mayor facilidad del procesador de textos; pero el mercado se desplazó desde zonas y empresas mecánicamente especializadas hacia zonas y empresas electrónicamente especializadas. El efecto general es un aumento de la economía asociada a la necesidad de escribir, pero, en la transición de un modelo a otro, existen actores perjudicados que, incluso, pueden llegar a desaparecer.

En la crisis que vivimos actualmente resulta paradójico convivir con dos escenarios contradictorios: por una parte, estamos en un momento en el que los cambios sociales y los avances tecnológicos ofrecen grandes oportunidades de negocio; pero, por la otra, y al mismo tiempo, la economía actual no ofrece apenas posibilidades de financiación para aprovechar dichas oportunidades (algunos analistas creen que la coincidencia temporal de ambas situaciones no es casual y que, en buena medida, la crisis bancaria actual ha venido provocada por la incapacidad de las instituciones financieras, tal vez escaldadas por las consecuencias de la denominada burbuja .com de principios del siglo XXI, para diseñar productos capaces de adaptarse a las peculiares características de los modelos de negocio incipientes).

Realizando una lectura más optimista de la realidad económica, se puede concluir que estamos en un momento de grandes cambios sociales y económicos y que vale la pena luchar para aprovechar las oportunidades que se nos ofrecen.

En InGaFor sabemos de la importancia de adoptar estrategias flexibles y de desarrollar mecanismos adaptativos para reaccionar rápidamente ante cambios en el entorno. Por ejemplo, en este mismo blog, te ofrecemos (ver apartado Enlaces de interés general) una recopilación de noticias y tendencias elaborada por nuestro equipo docente, para que puedas detectar y evaluar señales que indiquen cambios en los distintos sectores económicos y, consecuentemente, oportunidades de desarrollo económico.

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Evolución de la educación online en USA

Going the Distance: Online Education in the United States, 2011 es el noveno informe anual sobre el estado de educación superior online en los EE.UU. El informe se realiza mediante encuestas dirigidas a las instituciones de enseñanza universitaria estadounidense. En el estudio correspondiente a 2011 se analizaron 2.512 respuestas, correspondientes a un 55,5% de la muestra de entidades y a un 80% sobre el total de matrículas universitarias en el país.

Aunque el estudio se basa, en gran medida, en las opiniones de los responsables académicos de las instituciones, la elevada representatividad de la muestra y el hecho de que ya existen nueve versiones del mismo, le confieren un elevado nivel de confianza en sus conclusiones.

Del informe del año 2011 se pueden destacar los siguientes hechos:

  • Más de 6,1 millones de estudiantes realizaron al menos un curso online durante el otoño de 2010, un aumento de 560.000 estudiantes sobre la cifra registrada el año anterior.
  • La tasa de crecimiento del 10%  de las matrículas en cursos online es muy superior al menos de 1% sobre el total de la población general de los estudiantes universitarios.
  • Menos de un tercio de los responsables académicos creen que su cuerpo docente acepta el valor y la legitimidad de la educación online. Este porcentaje apenas ha cambiado en los últimos ocho años.
  • En el primer informe de esta serie en 2003, un 57% de los responsables académicos consideraban los resultados del aprendizaje online iguales o superiores a los de la enseñanza presencial. Esa cifra es ahora del 67%, un aumento pequeño pero notable.

Las conclusiones anteriores son claras: la formación online crece, tanto en cantidad como en calida, a pesar de las reticencias manifestadas por el cuerpo docente tradicional.

Todo ello refuerza el posicionamiento y la apuesta estratégica de InGaFor por la formación online; las ventajas superan a los inconvenientes y, a medida que se va ampliando el número de personas que optan por la educación online, se va demostrando su utilidad y su indudable aportación a la enseñanza, al aprendizaje y, por ende, a la economía. Nuestra apuesta por la formación e-learning y b-learning es decidida; incorporamos continuamente herramientas y metodologías didácticas de carácter colaborativo y, todo ello, por supuesto, fuertemente basado en las tecnologías de la información y las comunicaciones. No dudes en contactar con nosotros, si quieres conocer de primera mano las razones por las cuales creemos que InGaFor es, y será, uno de los actores principales del mercado de la formación.

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Tecnologías en la educación: internet de las cosas

Horizon Report es una iniciativa de New Media Consortium que elabora un completo estudio de prospectiva del uso de tecnologías en la educación. Los informes destacan una serie de elementos y cuestiones críticas a tener en cuenta en los próximos meses;  también enumera las tecnologías que se consideran relevantes, ordenadas por el plazo (corto, medio, largo) en el cual se considera que estarán plenamente integradas en la educación. El informe tiene carácter mundial y, por tanto, al aplicarlo al caso español, debe considerarse la posibilidad de que existan algunos retrasos en relación a otros países más adelantados.

Cada vez más se están empezando a construir objetos con sensores embebidos, lo que les proporciona capacidad para comunicarse. Las cadenas de información resultantes prometen crear nuevos modelos de negocio, mejorar los procesos de negocio y reducir costes y riesgos. De hecho, hoy en día, la cuestión ya no es si una determinada aplicación resulta posible, más bien hay que preguntarse si la utilidad en cuestión tendrá suficientes clientes para compensar el coste incurrido.

En la educación las posibles aplicaciones son impresionantes y, de hecho, muchas de ellas ni siquiera somos capaces de imaginarlas hoy en día. ¿Cómo podremos enseñar mejor la física del movimiento si disponemos de un móvil que responde a cualquier tipo de estímulos (velocidad constante, aceleración constante, etc.)? ¿Podrá un profesor participar activamente en una clase desde una ubicación remota activando recursos físicos disponibles en el aula, por ejemplo, un proyector? En muchas ocasiones, no somos capaces de responder a este tipo de preguntas, sin tener siquiera sea un prototipo de alguna aplicación similar. La internet de las cosas es una tendencia de indudable impacto en todas las actividades económicas, pero la velocidad a la cual se aplicará en cada una de ellas sigue siendo, hoy en día, una incógnita. Tal vez por eso, el informe Horizon Report clasifica el impacto previsible de esta tendencia en el largo plazo: de cuatro a cinco años.

En InGaFor estamos convencidos de que adquirir habilidades básicas de manejo de las herramientas informáticas y telemáticas, es una necesidad universal. Por eso, procuramos que todas nuestras acciones formativas incorporen, siquiera sea en parte, alguna actividad que requiera que nuestros alumnos ejerciten sus habilidades digitales. Esperamos, con esto, aportar nuestro granito de arena al desarrollo sostenible de nuestra economía y nuestra sociedad.

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Estamos en guerra, pero hay que reflexionar

Rosa Guerra
Experta en Comercio Internacional
Colaboradora de InGaFor

La frase pertenece a Antón Reixa, en su tema “Estamos en guerra” publicado en 1990 y nos traslada a los últimos coletazos de la movida, un movimiento  que durante la década de los 80, convirtió este país y en especial a lugares como Vigo y Madrid en un Sitio Distinto.

A principios de los 80 la tasa de paro de la comarca de Vigo se situaba alrededor del 33 %, muy por encima de nuestro 21 % actual, la inactividad de los astilleros era total y la reconversión golpeaba duramente la economía de una ciudad sin más vocación que la industrial, ante este panorama el escepticismo era la ideología política dominante entre la juventud.

Y en medio de todo esto surgió la Movida como respuesta colorida de unos cuantos a una situación cada vez más gris….  talento e inconformismo se desbordaron inundando las noches de la ciudad, y entraron en las casas a través de las ondas de radio. Con la reactivación de la economía la Movida se fue diluyendo  ¿murió…o quizás solo duerme? En cualquier caso nos dejó como legado el germen de una nada despreciable industria audiovisual.

Sin duda la Movida no fue la que puso fin a la crisis de los 80, pero nos ayudó a superarla. Ahora, de nuevo, atravesamos tiempos difíciles marcados por el desencanto y la incertidumbre pero no debemos olvidar que ya lo vivimos…y lo superamos con la ayuda del talento.

Aprendamos de nuestra historia y reflexionemos sobre la mejor forma de salir de esta guerra, seamos estrategas de nuestro destino y permitamos que del optimismo pero también de la frustración…y , si se me permite, de la indignación, aflore el talento que nos haga cambiar las cosas.

Creemos e innovemos,  no importa si es música, nuevos procesos de ingeniería o apps para móvil, lo único que no conduce a nada es no hacer nada.

Pronto tendremos musical sobre la Movida, iré a verlo sin duda … mientras espero que todo esto termine y que la crisis se convierta tan solo en el argumento de un nuevo musical para nostálgicos.